miércoles, 23 de diciembre de 2009

Pasos a realizar para comprar autos usados

Al momento de concretar una transacción de automóviles usados hay documentos y trámites que deben realizar tanto el comprador como el vendedor:

• El primer paso para ambas partes es que se posea el original del título de propiedad del automotor. Este documento tiene los datos identificatorios del vehículo y es sumamente importante para comprobar la validez y legalidad del bien.

• La cédula verde del auto también posee los datos identificatorios del mismo y deberá siempre llevarse consigo cada vez que se utilice el vehiculo. El trámite de la misma se realiza al momento de la compra del automotor.

• Además de ser indispensable esta documentación, también es importante que el comprador pida en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor (http://www.dnrpa.gov.ar), un informe de Dominio.

Una vez que fueron realizados todos estos pasos y trámites, se procede a la transferencia de dominio, trámite en el cual también además de lo anterior, debe presentarse una extensa documentación que se detallará a continuación:

Formulario 08: Es el formulario mediante el cual se efectiviza el Contrato de Transferencia y la Inscripción de Dominio de un vehículo. Debe firmarlo el titular del vehículo al venderlo (y su cónyuge, si correspondiera) y el comprador. De esta manera quedará inscripto en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor para que realmente se concrete la transferencia de la titularidad del vehículo.

Las firmas del Formulario 08 tienen que ser certificadas por Escribano Público o en el Registro Automotor. Las mismas caducan a los 90 días hábiles, por lo tanto dentro de ese plazo el comprador debe realizar la transferencia.

Formulario 012: Es ni más ni menos que la verificación legal vehicular. Se debe realizar obligatoriamente y en la misma se constatan las numeraciones de chasis y motor con la documentación del mismo.

La aplica el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor para transferencias, reempadronamiento vehicular, cambios de dominio, inscripción inicial, regrabado de motor o chasis, etc y se realiza ante los Registros Seccionales de cada ciudad o localidad.

En tanto la verificación física debe hacerla obligatoriamente si realizó la transferencia de un auto inscripto inicialmente desde el 1º de enero de 1985 y de una moto importada si fue inscripta a partir del 1º de enero de 1994, y lo mismo para una nacional de más de 125 cm³ de cilindrada.

Formulario 381: Este es un formulario emitido por la AFIP para vehículos importados desde 1986, adquiridos directamente o por transferencia desde el 1 de enero de 1988 hasta el 18 de octubre de 1992, y para autos, desde esa fecha en adelante, que tengan un valor superior a $ 25.000.

Impuesto docente ley 25.053: Se le aplica a vehículos cuyo valor es de $4.000 o más y que estén inscriptos desde el año 1979 hasta el año 1999 inclusive.

Impuesto de emergencia: Se le aplica solamente a vehículos inscriptos desde el año 1980 hasta el año 1989 inclusive. Solo basta con presentar el comprobante de pago del mismo.

Libre deuda de multas: Tal como su nombre lo indica el auto no podrá adeudar multas de tránsito.

Libre deuda de patentes: El vehículo tampoco podrá adeudar ninguna de las patentes. Para informes y pagos de las mismas, en la Capital Federal la Dirección de Rentas,http://www.rentasgcba.gov.ar, se encuentra en la calle Suipacha al 900, en tanto que Rentas de la Provincia de Buenos Aires, http://rentas.gba.gov.ar, se sitúa en Diagonal Norte 812 en la Capital Federal.

Oblea: Es la oblea colocada en la Verificación técnica vehicular, pero solamente aplicada a vehículos radicados en la provincia de Buenos Aires con más de dos años de antigüedad desde la fecha en la inscripción inicial.

CUIT, CUIL o CDI y DNI y fotocopia del comprador


Fuente: Diario Clarín Autos Clasificados

Felices Fiestas

martes, 22 de diciembre de 2009

Accidentes en Fotos: Crónica de una muerte anunciada VIII




Ver también:

Cinturón de seguridad: casi nadie lo usa al viajar atrás

Los expertos advierten que el riesgo de no llevarlo es igual de alto que si se va adelante. Y que su uso es esencial en la ciudad. Entre conductores y acompañantes, el incumplimiento también es alto.

Es raro que en un vuelco mueran los cuatro ocupantes de un vehículo. Si los Pomar hubieran estado sujetos, seguramente alguien se habría salvado", afirma elgerente general de CESVI, Fabián Pons. Pero el uso del cinturón de seguridad sigue siendo bajo en el país. Sobre todo en las plazas traseras: en rutas y autopistas, sólo se lo abrocha el 23,67% de los pasajeros. En la ciudad, la cifra es aún menor: 20,67%.

En agosto, Clarín reveló que en la Capital, la cifra de conductores que se lo colocan bajó un 20% en cinco años. Un relevamiento reciente de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en Capital y siete provincias, sobre 26.109 vehículos (45.329 pasajeros), mostró que, en promedio, no lo usan casi el 23% de los conductores y el 33% de los acompañantes.
Las cifras de cumplimiento son más bajas en ciudad (68,01%) que en rutas (78,18%). Y las mujeres se lo abrochan más que los varones: 83,43% y 77,94% respectivamente en ruta; y 67,59% y 72,22% en zona urbana.

El video tomado cuando el Duna Weekend Rojo de los Pomar pasó por el peaje El Rodeo de la ruta 7, mostró a Candelaria (6) de pie detrás de su padre. "No hay conciencia del peligro que se corre viajando atrás sin cinturón, sobre todo los chicos –destaca Marcelo Aiello, director del Observatorio Vial de la ANSV–. Quizá por falta de información, y para no tener que soportar a los chicos", que a veces se ponen fastidiosos cuando los obligan a estar sujetos y en asientos especiales (ver "Los más...").

"La gente cree que al ir atrás, está protegida por los asientos delanteros –observa Pons–. No sabe que en un accidente, los ocupantes de las plazas traseras se proyectan hacia adelante e impactan contra las cabezas de quienes van adelante o contra el parabrisas".
Más allá del resultado de la búsqueda policial, si los Pomar hubieran estado bien sujetos, "las consecuencias habrían sido totalmente distintas", asegura Aiello. Pons describe lo ocurrido dentro del auto: "El no tener el cinturón hace que en el primer impacto, toda la gente se proyecte contra el parabrisas. Luego, cuando empieza el vuelco, están sueltos, es una coctelera y la gente puede salir por cualquier lugar que esté abierto. Sin contar con los golpes que reciben dentro del propio vehículo".

"Es tan importante usarlo atrás como adelante, y la posibilidad de lesiones es similar –recalca el gerente de CESVI–. El cinturón tiene mayor eficiencia a velocidades medias que altas: por eso es esencial usarlo en la ciudad, pues evita muchas lesiones óseas y cortes". Según datos de la ANSV, el uso en las plazas traseras reduce en un 44% el riesgo de muerte en caso de accidente, casi idéntico porcentaje que en las delanteras (45%).

El Ministerio del Interior, del que depende la ANSV, promete que durante el verano se intensificarán los controles sobre el uso del cinturón y el casco, la velocidad máxima y la ingesta de alcohol (ver "Más controles..."). "Ponerse el cinturón no cuesta nada. Debe ser un acto reflejo, no sólo del que maneja sino también de quienes lo acompañan –exhorta el ministro Florencio Randazzo–. Lo importante no es ponérselo para evitar una multa, sino para salvar vidas, la nuestra y las de los demás".

lunes, 14 de diciembre de 2009

Inseguridad vial: los expertos coinciden que el 80% de las rutas está en pésimo estado

Transitar por las rutas argentinas es una odisea. La falta de señalización, césped crecido, banquinas inexistentes, rutas angostas, bacheos y ahuellamientos dejan un panorama desolador del que nadie parece hacerse cargo.

Un relevamiento de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y de Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI) describen cuáles son las rutas más abandonadas en inversión y mantenimiento del país. Así, por ejemplo, el cruce de la Autovía 2 con la ruta 36 (que conecta la autopista con la ruta 11) agoniza por la falta de un puente o rotonda que organice el transito y evite accidentes.

Otra de las más denostadas es la 14, llamada “ruta del Mercosur”, que por la gran cantidad de camiones que circulan por ella (se estima que son 8 mil diarios) tiene ondulaciones y pliegues en el asfalto, y tramos de tierra en las banquinas imposibles de transitar en días de lluvia. Por eso se ganó el apodo de “ruta de la muerte”, ya que los accidentes se incrementan en el periodo estival cuando muchos turistas se trasladan a las playas de Brasil.

Los especialistas denuncian que casi el 80% de las rutas está en mal estado, una emboscada a la hora de salir de viaje. Del total de 230.137 kilómetros de rutas, apenas 72.047 están pavimentadas y sólo 1.284 kilómetros son autopistas, según la Asociación Argentina de Carreteras.

“Es un cuadro deprimente, un altísimo porcentaje de las rutas está en mal estado. La mayoría fueron construidas hace más de 50 años cuando había menos transito y los camiones eran más chicos. Hoy las condiciones cambiaron, pero sólo se repavimentaron algunos tramos”, explica con pesar Eduardo Bertotti, director del Instituto de Seguridad Vial.

El experto agrega: “No tienen las condiciones técnicas para dar un buen reflejo a la luz de los faros, es decir falta demarcación y carteles luminosos. Muchísimos de los tramos del país son directamente bocas de lobo”, enfatiza.

Fabián Pons, gerente general de CESVI, coincide: “El 80% de los caminos están casi abandonados”.

Puentes angostos, cruces ferroviarios con pasos a nivel en mal estado, señales inexistentes, banquinas descalzadas o con desniveles muy pronunciados se unen a la lista del estado de los caminos donde a diario circulan millones de personas. Por ejemplo, la mayoría tienen un ancho total de 7 metros (algunas incluso menos) y un camión moderno mide 2,5 metros. Si dicho camión transita exactamente por el centro de su carril, sólo quedan 50 centímetros de espacio de cada lado.

Y hay conocimiento estatal de la situación: algunos de los tramos en peores condiciones para transitar son advertidos por la propia Dirección Nacional de Vialidad Nacional. Por ejemplo, en la descripción del estado de las rutas especifica que en la 22, en el km 1050 hay que “extremar precaución por falta de carteles de señalización en sectores”. Sobre la 34 advierte al conductor que va a encontrar “baches aislados” y “zonas con carpeta deteriorada”. Y sigue la lista.

Miguel Salvia, presidente de la Asociación de Carreteras, explica que el problema se agravó en los últimos años por la falta de recursos: “Las rutas provinciales tienen menos fondos permanentes porque sus vialidades se financian con impuestos sobre los combustibles”. “La falta de recursos conspira contra el mantenimiento".

Cortar el pasto, asfaltar banquinas, mantener la pintura y señalización así como tapar baches pueden definir la vida o la muerte de una persona”, resalta. Los datos son alarmantes: un 53% de los accidentes se producen en rutas nacionales, un 26% en rutas y caminos provinciales, 12% en calles y avenidas y un 9% en autopistas. Más allá del estado deplorable de las rutas, la educación del conductor es vital para transitar por caminos desconocidos o con dificultades.

Ernesto Arriaga, de Vialidad Nacional, no duda en afirmar: “el 90% de los incidentes se dan por error humano, según los peritajes”.

Hugo Palamara, presidente de la Asociación de Periodistas de Tránsito y Transporte (APTTA) traza un mapa de las imprudencias que cometen a diario los conductores. Maniobra de sobrepaso, circular a mayor velocidad de la permitida, no respetar los carriles, no usar las espejos retrovisores, hablar por celular o cargar una dirección en el GPS. Un cóctel mortal.

Fuente: Perfil.com