No es para nada casual que sea la principal causa de muerte en los menores de 35 años, y la tercera en los mayores de 35 luego de problemas de corazón y cáncer.
En estos últimos días estamos conmovidos con accidentes muy graves donde hay involucrados autos, combis, colectivos, trenes y camiones, con muchos muertos, la mitad de ellos menores de edad.
El 34% de los accidentes involucra a choferes profesionales de camiones (21%) y transporte público de pasajeros (13%). Esta cifra en países de Europa es de apenas el 1%.
El 87% de los accidentes ocurren por errores humanos.
¿Y porqué tenemos tantos accidentes en la Argentina?
- Licencias de conducir particulares o profesionales que son otorgadas sin la suficiente capacitación.
- Estado de las rutas deplorables.
- Señalización horizontal y vertical escasa o nula.
- Muy poco control de faltas. Somos hijos del rigor. Sin fuertes multas y penalizaciones no reaccionamos. Se penaliza solo el mal estacionamiento por miedo a enfrentar a los conductores. El mal estacionamiento es la falta más leve y la que más se controla.
- Porcentaje irrisorio de autopistas.
- Taxis en Buenos Aires que están exceptuados del pago de multas, o lo compensan con incomprobables trabajos comunitarios.
- El casi nulo respeto por las velocidades máximas. Basta salir a una ruta e intentar ir a la velocidad máxima permitida para ver el continuo sobrepaso de los otros vehículos.
- El casi nulo conocimiento de los conductores de las leyes de tránsito. Circular despacio por el carril izquierdo, estacionar en lugares prohibidos o en doble fila, no respetar los semáforos, etc.
- El excesivo aumento del parque automotor, que no fue seguido por el correspondiente aumento de infraestructura vial.
- El uso habitual del teléfono celular por parte de los conductores. Es imposible ver 10 autos seguidos sin ver a uno que está hablando o enviando SMS.
- El poco respeto al peatón por parte de los automovilistas, y el poco respeto de los peatones que cruzan por cualquier lado.
- El aumento excesivo de motos que circulan por cualquier carril, a excesiva velocidad y sin cascos.
- Parece mentira, pero en la Argentina sigue permitida la tracción a sangre. Por esta supuesta causa social, se maltratan animales y se producen innumerables accidentes. A las personas necesitadas deben ser ayudas de otra manera. El porcentaje de trabajo infantil en esta área es alarmante.
- Poco control de alcoholismo.
- Ahora que asoma el verano, la cantidad de menores conduciendo cuatriciclos en los lugares de veraneo.
¿Y que se puede hacer para bajar la cantidad de accidentes?
- Plan de autopistas inteligentes que sigue esperando resolución.
- Capacitación de conductores y peatones.
- Mejores rutas con la correspondiente señalización tanto horizontal como vertical.
- Control: (el ser humano es hijo del rigor, con buenas multas y penalizaciones habrá más respeto por las reglas y menos infracciones)
- Prohibir la tracción a sangre.
- Cruces ferroviarios con mejor señalización, y en lo posible en distinto nivel que los vehículos.
- Aumentar las rotondas en cruces peligrosos.
- Planificación urbana que permita tránsito fluido y ordenado.
- Semáforos tanto para autos como para peatones.
Sin dudas hay muchas más causas y muchas más cosas por hacer, esto sólo es un comienzo.
En resumen, dado que un accidente es el que no se puede evitar, debemos hablar de Incidentes de Tránsito y no de accidentes. Las condiciones en que nos han puesto los gobernantes de turno y los anteriores hacen que estemos en esta situación de peligro permanente cada vez que nos subimos a un auto, colectivo o salimos a caminar por nuestras calles.
Nota de Alejandro Rodríguez Ponte, responsable de este blog.
