Notas de actualidad sobre la seguridad vial, con el objeto de minimizar los accidentes de tránsito.
domingo, 20 de noviembre de 2011
Según estudios el 94% de los peatones cometen infracciones de tránsito
lunes, 3 de agosto de 2009
"Síndrome de Estocolmo" en nuestra Cultura Vial
Compartimos el Editorial de la Revista Seguridad Vial Nro 103 (abril-mayo-junio) de reciente distribución gratuita y electrónica:
EDITORIAL: Pseudo “Síndrome de Estocolmo” en nuestra Cultura Vial
Un profundo análisis de lo aquí planteado excede la naturaleza de un “editorial” y la profesión de quien esto escribe.
La cultura se manifiesta a través de las expresiones corporales, verbales y escritas de los integrantes de una sociedad. Sus hábitos, su forma de comportarse individual y colectivamente frente a similares circunstancias reflejan en forma conciente o inconciente su adhesión o rechazo generalizado a las “formas” del vivir.
Y el comportamiento en la vía pública de ninguna manera es la excepción a la regla.
Sin embargo no solo hay que mirar como actuamos (desde la óptica del protagonista de la acción) sino como reaccionamos ante la acción del otro (es decir desde el punto de vista del que recibe el efecto de la acción del otro).
Es curioso observar nuestro comportamiento frente a acciones tan sencillas como que nos cedan el paso como peatón, o que el inmenso transporte colectivo respete la prioridad de paso de nuestro vehículo en la esquina. En muchas de estas situaciones responderemos agradeciendo con un gesto y, si vamos acompañados, en más de una oportunidad comentaremos la “gentileza”. No es este un planteo que atente contra los “buenos modales”, pero “lo cortez no quita lo valiente”. El problema es que en la gran mayoría de las ocasiones, seamos sinceros, nuestro “agradecimiento” no es un acto de cortesía, sino de “admiración” por quien, siendo el más “fuerte”, no ejerció esa condición (que hubiera sido lo más natural que hiciera). Ahora bien, el receptor de nuestro “agradecimiento” no ha hecho otra cosa que ¡cumplir la ley y respetar nuestro derecho!.
Salvando las distancias, ¿qué puede sorprendernos del “agradecimiento” del secuestrado hacia su secuestrador en el tan mentado “síndrome de Estocolmo”?.
Pero las expresiones colectivas como sociedad de nuestra “cultura” vial van mucho más allá de las individuales descriptas.
Citemos dos como ejemplo para reflexionar:
- Un principio legal del derecho de la Circulación es que “el peatón es el usuario privilegiado de la vía pública en las ciudades”. Una construcción de los jueces (jurisprudencia) en consecuencia del anterior es que “un peatón cruzando distraído la calzada de una ciudad, es un acto prevenible por parte del conductor de un automotor, que es quien aporta el riesgo”. Cada vez hay menos jueces que los citen en sus sentencias.
- Cada vez son más frecuentes los “actos del príncipe” de un Estado que disminuye substancialmente y hasta condona el monto de las multas por infracciones graves a la Seguridad Vial.
Sin ánimo de simplificar creo que gran parte del problema de esta verdadera “endemia” social que padecen nuestras sociedades en materia de inseguridad vial es resultado directo de una carencia de “conciencia de riesgo” sumada a un grado importante de ignorancia por falta de educación vial en valores tanto en administrados (usuarios de la vía pública) como en administradores (autoridades).
Reconocerlo seria un importante primer paso.
Dr. Eduardo Bertotti
Director ISEV
jueves, 4 de junio de 2009
Aumentaron los accidentes de tránsito en Argentina

Casi el 50% de las víctimas de los accidentes de tránsito son peatones y según la Organización Mundial de la Salud uno de los grupos más expuestos a tener accidentes como peatones o como ciclistas, son los chicos pobres.
"De las estadísticas de accidentología vial surge que hay dos grupos especialmente vulnerables como peatones: los chicos y los ancianos” -afirmó Pablo Martínez Carignano, el director de Seguridad Vial de la Ciudad de Buenos Aires-
El director del Hospital de Niños de Córdoba, Héctor de Uriarte, indicó que las causas de los accidentes son: la falta del uso de medidas de seguridad, como cinturones de seguridad en los automóviles y cascos en las motos, viajar en lugares inadecuados, falta de señalización y descuidos de los peatones.
Para la organización Luchemos por la Vida “los accidentes de tránsito en la Argentina, son la primera causa de muerte en menores de 35 años, y la tercera sobre la totalidad de los argentinos. Las cifras de muertos son elevadísimas, comparadas con las de otros países (ver cuadro), llegando a tener 8 o 10 veces más víctimas fatales que en la mayoría de los países desarrollados, en relación al número de vehículos circulantes.”
La Asociación para Políticas Públicas realizó una investigación sobre “El Impacto de los Accidentes de Tránsito en Menores de un Año en Argentina” utilizando la base de datos del Ministerio de Salud.
Entre los principales hallazgos, se encontró que ocurrieron 416 muertes de bebés de 0 a 1 año en accidentes de tránsito en la Argentina entre 1997 y el 2005, las cuales en muchos casos se habrían podido evitar de haberse utilizado "sillas para niños", ya que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud éstas sirven para reducir en un 71% las muertes de niños en accidentes.
A su vez, se encontró que San Luis, La Rioja, La Pampa y Catamarca son las provincias con mayores tasas de muertes de menores de un año. Por su parte, Mendoza presenta una gran cantidad de casos y una elevada tasa. Por su tamaño poblacional, en la Provincia de Buenos Aires ocurre el mayor número de casos, aunque su tasa es una de las menores del país.
En la investigación también se encontró que la mayor parte de niños de hasta 1 año fallecieron dentro de automóviles (53,8%), seguidos por peatones (32,6%). En el caso de los bebes víctimas de accidentes en camionetas y autobuses lo notable es que su número es mucho mayor que el de las victimas de cualquier otra edad, lo que es indicador de su vulnerabilidad y del no uso de medidas de prevención.
Si bien es difícil mantener quietos a los más pequeños, dentro del auto, sobre todo en los viajes largos , es un acto de amor la observancia de ciertas normas: no es mala educación darles la espalda dentro del automóvil. Al contrario, se le estará resguardando la vida. Muchos chicos mueren en accidentes de tránsito, cerca de sus casas, en brazos de quienes más los quieren. Por eso, la mejor manera de demostrarles amor es no llevarlos en los asientos delanteros, ni en los brazos del acompañante, y mucho menos en los del conductor. Los niños siempre deben ir en los asientos traseros, ajustados con el cinturón de seguridad y en sus sillas especiales si son pequeños.
Habrá que evitar, además, llevar objetos o juguetes pesados o punzantes que puedan dañar a cualquiera de los ocupantes en caso de accidente.
Fuente: Luchemos por la Vida e Infancia Hoy