Mostrando las entradas con la etiqueta Diario La Nación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Diario La Nación. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de noviembre de 2009

Crece el clearing de seguros de autos

Nueve compañias estan adheridas al servicio

Se atendieron 100.000 choques por el sistema, que evita reclamos de terceros porque cada cliente va a su compañía

A dos años del lanzamiento del sistema de clearing entre compañías de seguros, hubo 100.000 choques de vehículos que se resolvieron por esa modalidad. La diferencia con la vía tradicional es que, en estos casos, la persona que no fue responsable del accidente presenta su reclamo para la reparación de los daños sufridos por su coche en su propia aseguradora, sin tener que recurrir en calidad de tercero a la empresa contratada por quien causó la colisión.

El sistema, de todas formas, está limitado, por ahora, a un conjunto de nueve compañías que optaron por adherirse y tienen las pólizas del 34% de los autos asegurados, según afirmó a LA NACION Fabián Pons, gerente general del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi).

El Cesvi -integrado con aportes de un grupo de empresas de seguros- es la entidad que desarrolló el sistema denominado Cleas. Consiste en que, si dos vehículos chocan y en ambos casos las compañías que dan la cobertura de responsabilidad civil están adheridas a la red de clearing, entonces quien deba recibir una compensación por daños materiales hará el trámite acudiendo sólo a la compañía en la que tiene su póliza.

Habitualmente, el damnificado realiza el reclamo en la aseguradora contratada por quien tuvo la culpa del accidente. En esta nueva práctica, la compañía de quien fue embestido se hace cargo, frente a su propio asegurado, de reparar el coche. Luego recibirá la compensación económica por parte de la otra firma de seguros, según el valor de un módulo determinado por el sistema.

"El tiempo de tramitación de un siniestro por la vía tradicional es de entre 30 y 45 días; en el Cleas esto se redujo a 8,1 días", afirmó Pons, quien también sostuvo que el método logra reducir la judicialidad en el sector.

Pons puntualizó que los casos resueltos por el Cleas son, en promedio, el 15% de los que llegan a las aseguradoras involucradas. Ese porcentaje tiene que ver con las condiciones que deben darse para que un siniestro sea incluido en este esquema: el daño causado no puede estar valuado en más de $ 20.000 (el monto se duplicó desde 2007) ni pueden existir lesiones a personas derivadas del hecho.

La regla general (se dio en el 94% de los casos) es no indemnizar con la entrega de dinero, sino que la compañía se ocupe de la reparación. "Sólo cuando arreglar el auto exigió algo muy particular, por el tipo de vehículo o el modelo, se otorgó el dinero en lugar de la reparación", explicó el directivo.

Los datos del Cesvi indican que en los siniestros con resolución tradicional el 85% de los siniestros son indemnizados, mientras que en el 15% de los casos la firma se ocupa de que el auto vaya a un taller.

Las compañías que integran el Cleas son Allianz, El Comercio, HSBC, La Segunda, Mapfre, Río Uruguay, Rivadavia, San Cristóbal y Sancor Seguros. "La posibilidad de que ingresen nuevas aseguradoras está siempre abierta", afirmó Pons. Además, dijo que se está evaluando la posibilidad de flexibilizar las condiciones para que un siniestro califique para el sistema. Por ejemplo, se podrían gestionar choques en los que haya lesiones personales leves o en los que intervenga algún tipo de vehículo hasta ahora excluido. Hoy un hecho no se considera para el clearing si entre los protagonistas hay una moto, un ómnibus, un camión o una casa rodante, por ejemplo.

8,1 Días

Es el plazo promedio en el que se resuelven los trámites de un siniestro mediante el sistema Cleas, que cubre al 34% de los autos asegurados.

Fuente: Diario La Nación

lunes, 12 de enero de 2009

Editorial Diario La Nación: "Secuelas de los accidentes viales"

Muchos de los heridos se recuperan, pero por lo menos un tercio de ellos quedará con discapacidades físicas permanentes

Pese a las campañas oficiales que buscan reforzar la seguridad vial, la cantidad de muertes en accidentes de tránsito aumentó el año pasado respecto de 2007, con más de 8200 personas fallecidas en todo el país, según informó la organización civil Luchemos por la Vida. La entidad señaló en un comunicado de prensa que, en 2008, se registraron 8205 víctimas fatales en la Argentina, con un promedio de 683 por mes y 22 por día, aunque se aclaró que las cifras de su informe final aún son provisorias. La cantidad global muestra un incremento de alrededor del 1,25 por ciento en comparación con las 8104 muertes registradas en 2007.

Luchemos por la Vida, una organización no gubernamental (ONG) sin fines de lucro cuyo propósito es prevenir accidentes de tránsito en el país, precisó que del total de personas fallecidas, casi un 40 por ciento corresponde a la provincia de Buenos Aires, con 3915 fallecidos, seguida por Santa Fe, con 698 muertes (707 en 2007); Córdoba, 603 (598); Mendoza, 431 (423); Entre Ríos, 337 (341); Misiones, 331 (334); Tucumán, 294 (289); Corrientes, 257 (254); la Capital Federal, 256 (234), y Chaco, 221 (228). La nómina se completa con Salta, 213 (204); Santiago del Estero, 198 (196); Jujuy, 176 (168); San Juan, 163 (166); Río Negro, 122 (129); La Pampa, 117 (107); San Luis, 113 (109); Formosa, 109 (114); Chubut, 106 (113); Catamarca, 74 (73); Neuquén, 69 (67); La Rioja, 52 (53); Santa Cruz, 47 (38), y Tierra del Fuego, 23 (25).

La ONG estima, por otro lado, que entre 120.000 y 140.000 personas resultaron heridas en 2008 en accidentes de tránsito, por lo que destacó la necesidad de manejarse con responsabilidad en la vía pública. Según el banco de datos del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), en 2007, 35.770 personas sufrieron lesiones graves, una cifra superior a la de 2006, que ascendió a 31.025 personas. Muchos se recuperarán, pero, por lo menos, un tercio de los heridos (12.000 personas, unas 33 personas en promedio) quedará con discapacidades físicas permanentes. Por cada muerte en el tránsito hay 3 personas que sufren alguna discapacidad permanente; 75, alguna discapacidad temporaria y alrededor de 500 heridos.

Asimismo, según el Registro Nacional de Antecedentes de Tránsito, en el primer semestre de 2007 se registraron oficialmente en el país 45.106 víctimas de lesiones graves (4712) y leves (40.394) por hechos de tránsito, en zonas urbanas y rurales.

Las lesiones leves, a los fines del registro oficial, incluyen las que necesitaron tratamiento ambulatorio; en cambio, las lesiones graves incluyeron hospitalización con seguimiento de observación, suturas, uso de yesos u ortopedia, y todo otro tipo de asistencia de alta complejidad. En cualquiera de estos casos, las secuelas no sólo son físicas, sino también psicológicas y emocionales, tanto para las víctimas como para sus familiares directos.

Por lo general, no se mencionan las discapacidades que dejan los accidentes de tránsito, toda vez que lo que acapara la noticia es el número de muertos que ocasionan, lo cual impide darle la exacta dimensión al problema. Por consiguiente, es necesario concientizar, educar y, sobre todo, controlar adecuadamente que se cumplan las normas de tránsito, adoptando las medidas necesarias para evitar mayor luto y dolor en las familias argentinas, por la falta de control de las autoridades y de previsión de quienes conducen vehículos.

martes, 16 de septiembre de 2008

Accidentes viales, la principal causa de muerte de jóvenes

La principal causa mundial de muerte de adolescentes, de entre 15 y 19 años, son los accidentes de tránsito, según informes de la Organización Mundial de la Salud. Esto implica que, anualmente, 400.000 jóvenes pierden la vida de esta forma.

En la Argentina, según una investigación realizada por el Centro de Experimentación y Seguridad vial (Cesvi), las tasas de adolescentes involucrados en choques son mayores a las del resto de los grupos etáreos de más de 35 años.

En un reciente informe del Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) de Estados Unidos, que recoge el Cesvi, se analiza la relación directa que existe entre los jóvenes de corta edad y los accidentes de tránsito.

"La mayoría de los impactos de este grupo tiene como protagonista solamente al vehículo del adolescente que, generalmente, pierde el control por circular a alta velocidad. El problema es peor entre los menores que tienen menos experiencia al volante, ya que, por su falta de madurez, se arriesgan más", dice el trabajo.

"La diferencia en la conducción entre adultos y adolescentes es el componente de audacia que éstos tienen. Los lleva a no tomar medidas precautorias y a pensar que nada malo les puede pasar", dice María Teresa Murillo, vicepresidenta de la Comisión Organizadores de la Primera Jornada en Accidentología de Tránsito.

"Sería importante realizar un examen psicológico de varias sesiones en los jóvenes que tramitan su registro de conducir, que permita detectar componentes impulsivos o agresivos", agrega la psicóloga.

Según el IIHS, los choques son más frecuentes cuando hay más de un adolescente a bordo. "El riesgo aumenta con cada pasajero adicional", apunta, y brinda ejemplos: en el 29% de los choques mortales en los que intervinieron adolescentes, en el vehículo iban tres o más ocupantes. En accidentes de adultos, esto ocurrió en el 18% de los casos.

Otro estudio realizado por el mismo centro de investigación demostró que, cuando los adolescentes conducen acompañados por otros chicos de su edad, lo hacen más rápido y dejan menor distancia respecto del vehículo que los antecede. Para llegar a esa conclusión se analizaron unos 3000 automóviles en rutas cercanas a diez escuelas públicas de Washington.

Los adolescentes resultaron ser los que más aumentaban la velocidad y el exceso fue mayor cuando los acompañantes eran varones.

Entre los consejos para padres señalados por el IIHS para evitar accidentes se menciona: establecer límites a la cantidad de pasajeros y, en ningún caso, que éstos superen la cantidad de cinturones por auto.

"Los adolescentes tienden a distraer al conductor novato y a incitarlo a correr riesgos innecesarios", dice, y agrega que la tasa de colisiones mortales nocturnas para los que tienen 16 años duplica la del día.

Fuente: Diario La Nación

sábado, 5 de julio de 2008

¿Cómo convencer a los padres que ya no deben manejar más?

Pedir a los padres de edad avanzada que ya no conduzcan es un momento difícil de afrontar para los hijos
NUEVA YORK.- Mi madre nos ahorró la "conversación sobre las llaves del auto", un temido hito del cuidado de las personas mayores, al abandonar por su propia voluntad el manejo al poco tiempo de haber cumplido los setenta, tras sufrir un accidente con el auto, relacionado con la artritis y un invierno de nieve implacable.
El accidente debió haber sido una advertencia para mi hermano y para mí de que nuestra madre ya no era segura detrás del volante. Tras arrancar, ella se alejó de la vereda, ignorando por completo a un auto que se acercaba con derecho de paso, todo debido a que girar la cabeza para ver si venía un auto por detrás le resultaba muy doloroso.
Pero la artritis de mi madre había comenzado mucho tiempo antes, y ella siempre había sido mala conductora. Por eso no relacionamos el accidente con su edad. Así era como mi madre manejaba. Y ella estaba fascinada con dejar de manejar, vender su casa en los suburbios y mudarse a una comunidad de retiro [especies de countries típicos de los Estados Unidos, en los que viven personas mayores].
Ahora he aprendido que la conversación sobre las llaves del auto es una de las que más tememos los que cuidamos de personas mayores. El 36% de los hijos adultos encuestados por el Consejo Nacional de Seguridad, de los Estados Unidos, dijo que hablar con sus padres sobre la necesidad de que dejaran de manejar era más difícil que discutir sobre los planes de su funeral (29%) o sobre la venta de la casa de la familia (18 por ciento).
Persuadir gradualmente a nuestros padres de edad avanzada de que dejen de manejar es preferible a que llegue el día en que no quede otra elección que quitarles las llaves del auto.
Este es uno de los temas que se discuten en www.caring.com , un sitio de Internet que ofrece información sobre el cuidado de personas mayores, y en el que se discuten temas tales como cómo saber cuándo nuestros padres deben dejar de conducir, qué hacer si sus padres se niegan a dejar de conducir, cómo hacer llegar a los padres nuestra preocupación sobre el manejo, o por qué dejar las llaves del auto resulta una carga tan pesada para nuestros padres de edad avanzada. Y la lista sigue.
Los tutoriales son amables, sensibles y útiles [aunque están sólo en inglés] para casi cuatro de cada diez hijos adultos que saben que deberían hablar con sus padres sobre el tema, pero no lo hacen.
Observe atentamente cómo conducen sus padres, aconsejan los expertos; considere la posibilidad de compartir con los amigos y con el médico de sus padres sus preocupaciones al respecto.
Y aunque pueda parecer extremo, muchos expertos (y también muchas personas que participan de los blogs de www.caring.com ) recomiendan presentar un informe de conductor peligroso ante las autoridades locales de control del tránsito, cuando todo ha fallado en el intento por persuadir a un conductor mayor de que es hora de que deje las llaves del auto.
Tome en cuenta que no importa cuán preparado esté; la discusión no será fácil, debido a que constituye el incómodo comienzo de un cambio de roles dentro de la familia. Los padres se convierten en los hijos, y los hijos, en los padres.
Un epílogo sobre los mayores y el manejo, que le debo a mi madre. En las comunidades de retiro -y ella vivió en varias-, los hombres representan una muy pequeña minoría y, como todos sabemos, por ello son muy demandados. Aun así, existe una jerarquía. El equivalente del muchacho más popular del colegio secundario, me contó mi madre, son los hombres que todavía conducen. Pero el más codiciado es aquel que todavía puede conducir de noche.
Por Jane Gross De The New York Times

Seis claves para prevenir dificultades
Las dificultades para manejar no aparecen de un día para el otro. Seis consejos para detectarlas precozmente, según http://www.caring.com/ .

Acompáñelo/a
Trate de acompañar periódicamente a sus padres cuando manejan, para ver cómo se sienten al volante
No querer manejar
Si rechazan salidas que implican manejar, puede indicar que son conscientes de que no deben manejar.
Tiempo de reacción
Observe si sus padres tardan mucho en reaccionar ante señales de tránsito, como por ejemplo el cambio de luz del semáforo.
Entorno de manejo
Preste atención a signos que delatan que no hay un buen reconocimiento del entorno de manejo. Como por ejemplo, conducir pegado al auto de adelante; no poder manterse en un mismo carril; o perderse con mucha frecuencia.
Daños en el auto
Cuando no esté en compañía de sus padres, observe si el auto de ellos presenta rayaduras o choques que puedan deberse a un mal manejo.
Hable con amigos
No espere a que los amigos o los vecinos de sus padres le digan que están preocupados por su forma de manejar. Pueden sentirse incómodos de acercarse a usted con esa preocupación, pero seguramente hablarán en confianza si usted se lo propone.

Fuente: Diario La Nación