El conmemorarse hoy el día de la Educación Vial, desde las asociaciones que luchan por una mejora en el tránsito exigen que se cumpla con la leyes que obligan a que se imaparta esta instrucción en todos los niveles educativos del país. La Asociación Civil Luchemos por la Vida denuncia que los chicos de inicial, primaria y secundaria no reciben estos conocimientos, y aseguran que son fundamentales para “instaurar el cambio cultural necesario” que evite “las 22 muertes que hay en las rutas por día”.
Cada 5 de octubre se conmemora el Día de la Educación Vial, sin embargo, desde las asociaciones que luchan por una mejora en el tránsito denuncian que pese a que hay leyes que obligan impartir este tipo de instrucción en todos los niveles educativos, “los niños y estudiantes argentinos no reciben educación vial en las escuelas”.
Según especifica la Asociación Civil Luchemos por la Vida, en territorio nacional no se está cumpliendo con la norma 23.348 y la 24.449, que es la ley de tránsito actual. Ambas exigen que los chicos de inicial, primaria y secundaria reciban educación vial en los colegios.
En este marco, desde Luchemos por la vida remarcan que contar con este tipo de enseñanza "es un aspecto fundamental" para poder lograr el “cambio cultural necesario” que haga de las rutas sitios más seguros.
“La educación debe ser integral, debemos lograr que esto entre en los colegios. Debe tomarse como una política de Estado, porque las estadísticas son alarmantes: tenemos un promedio de 22 muertos por día en accidentes de tránsito; y los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en las personas menores de 35 años”, señaló a Info Región Axel Dell Olio, integrante de la asociación civil.
Dell Olio remarcó, además, que la educación vial es elemental porque “la mayoría de las muertes en accidentes de tránsito son adolescentes”.
“El tema de la educación vial es fundamental para crear una conciencia, para instaurar un cambio cultural profundo en lo que es tránsito”, aseguró.
De todos modos, aclaró que no es lo único que se debe hacer: “Solucionar este problema implica apoyarse sobre tres patas: la educación, el cumplimiento de la leyes y el desarrollo de conciencia”, concluyó Dell Olio.
En tanto, desde Luchemos por la Vida resaltaron que la asociación lanzó “la primera película didáctica de educación vial en Argentina”, de título “Los cazadores de peatones”. El DVD está disponible, de forma gratuita, para todas las escuelas públicas y privadas del país que lo soliciten. Se puede llamar al 4637-8090 o escribir a info@luchemos.org.ar.
Fuente: InfoRegión
Notas de actualidad sobre la seguridad vial, con el objeto de minimizar los accidentes de tránsito.
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lunes, 5 de octubre de 2009
sábado, 29 de agosto de 2009
Los adolescentes protagonizan tres veces más accidentes que las personas mayores
Según el estudio, los jóvenes protagonizan tres veces más accidentes que los conductores mayores, son causantes o responsables principales de la mayoría de los hechos que sufren, mueren más por esta causa que por cualquier tipo de enfermedad y cometen más errores que los mayores, además de conducir más frecuentemente a excesiva velocidad y/o alcoholizados.
"Las causas de estas situaciones son la combinación de “inexperiencia” con “inestabilidad emocional”.
Las actitudes de los jóvenes conductores son, muchas veces, contrarias a la seguridad vial por diferentes razones: son inestables emocionalmente, rebeldes o resistentes al respeto de las normas y a la autoridad, muy influenciables por el grupo de pares, y poco concientes de los riesgos de muerte; todo esto los impulsa a asumir riesgos al conducir, conducir bajo influencia de alcohol y/o drogas ilegales, no usar el cinturón de seguridad, exceder la velocidad, etc
¿Qué pueden y deben hacer los adultos?
- La autoridad policial: debe controlar y sancionar severamente, la conducción bajo efectos del alcohol, a excesiva velocidad y las corridas de carreras en la vía pública.
- Se debe brindar educación vial a los niños y jóvenes en la escuela para que sean concientes de los riesgos del sistema del tránsito y de sus responsabilidades como peatones y conductores.
- Los padres: deben ser concientes de la vulnerabilidad de sus hijos inmaduros y restringirles el uso del auto, especialmente para salir durante la noche y en compañía de amigos. Además, deben dialogar con ellos sobre los riesgos de subir a un auto manejado por desconocidos, o alcoholizados, que les gusta correr, etc.
FUENTE: Luchemos por la Vida
"Las causas de estas situaciones son la combinación de “inexperiencia” con “inestabilidad emocional”.
Las actitudes de los jóvenes conductores son, muchas veces, contrarias a la seguridad vial por diferentes razones: son inestables emocionalmente, rebeldes o resistentes al respeto de las normas y a la autoridad, muy influenciables por el grupo de pares, y poco concientes de los riesgos de muerte; todo esto los impulsa a asumir riesgos al conducir, conducir bajo influencia de alcohol y/o drogas ilegales, no usar el cinturón de seguridad, exceder la velocidad, etc
¿Qué pueden y deben hacer los adultos?
- La autoridad policial: debe controlar y sancionar severamente, la conducción bajo efectos del alcohol, a excesiva velocidad y las corridas de carreras en la vía pública.
- Se debe brindar educación vial a los niños y jóvenes en la escuela para que sean concientes de los riesgos del sistema del tránsito y de sus responsabilidades como peatones y conductores.
- Los padres: deben ser concientes de la vulnerabilidad de sus hijos inmaduros y restringirles el uso del auto, especialmente para salir durante la noche y en compañía de amigos. Además, deben dialogar con ellos sobre los riesgos de subir a un auto manejado por desconocidos, o alcoholizados, que les gusta correr, etc.
FUENTE: Luchemos por la Vida
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lunes, 22 de septiembre de 2008
Consejos para padres de adolescentes que manejan
Accidentes de tránsito protagonizados por menores de edad son moneda corriente. ¿Por qué los chicos toman riesgos innecesarios? Infobae.com le acerca una guía para ayudar a evitar la tragedia
La noche, el alcohol y la velocidad son los compañeros excluyentes de los adolescentes que, cada fin de semana, deciden pedirles el auto a sus padres y salir con sus amigos. La gran cantidad de menores a bordo de los vehículos suma una preocupación más, ya que son éstos los que en general incentivan al conductor a poner un pie en el acelerador.
En ese sentido, la psicóloga Beatriz Goldberg, autora de los libros Cómo estimular al adolescente de hoy y Tengo un adolescente en casa. ¿Qué hago?, aseguró a Infobae.com: "Todo tiene que ver con la sensación de vivir el riesgo constante. Es una cuestión innata del adolescente la de probarse y probar hasta dónde puede llegar, cómo se siente y cómo se sienten los demás".
Por otra parte, la especialista remarcó la necesidad que tienen los menores de buscar "el límite y la trasgresión". "El adolescente busca siempre la aprobación social de sus pares", explicó.
A esa edad, experimenta "sensación de veneración, de búsqueda de líderes, de quien apuntale un camino nuevo", y es por eso que se arriesgan a los peligros de la velocidad para convertirse en modelos a seguir. "Es muy importante para ellos ser queridos. El tema es con qué valores quieren ser queridos", señaló.
Según el CESVI (Centro de Experimentación y Seguridad Vial), en la Argentina la franja horaria 0-6 de la mañana triplica el riesgo de sufrir un accidente de tránsito respecto al resto del día, no sólo porque conducir de noche requiere mayor destreza, sino también porque los adolescentes, en las salidas nocturnas, suelen ingerir alcohol y distraerse con sus compañeros o ser incentivados a tomar riesgos innecesarios.
Qué deben hacer los padres
El CESVI difundió una serie de consejos prácticos para que los padres de adolescentes colaboren, desde su lugar, en la reducción de los accidentes protagonizados por menores y ayuden a evitar así la tragedia.
- Cuidar las compañías: los adolescentes no usan tanto los cinturones de seguridad y buscan deliberadamente emociones tales como la velocidad. Ni la formación ni la educación cambian esas tendencias; los compañeros suelen tener una fuerte influencia en el conductor.
- Conozca la ley: sepa bien las restricciones de los que son novatos al volante. Aplique las reglas.
- Limite el conducir de noche: en la Argentina, la mayoría de los accidentes mortales ocurren entre las 0 y las 6 de la mañana. Por lo tanto, procure que sus hijos no manejen de noche. Las salidas nocturnas suelen tener como fin último la diversión, y hasta los adolescentes que generalmente siguen las reglas pueden fácilmente distraerse o ser incentivados a tomar riesgos.
- Limite los pasajeros: la cantidad de adolescentes en un vehículo puede distraer al conductor novato y llevarlo a arriesgarse más.
- Supervise las prácticas: participe activamente cuando su hijo está aprendiendo a conducir. Planifique una serie de sesiones de práctica en una variedad de situaciones, inclusive el conducir de noche. Permita que los novatos dispongan de tiempo para aprender cómo manejarse cuando hay mucha circulación o en las autopistas. La práctica supervisada debería extenderse sobre un período de seis meses.
- Usted da el ejemplo: los conductores nuevos aprenden mucho con el ejemplo y es importante que usted practique el conducir en forma segura. Los adolescentes con colisiones o infracciones son a menudo los hijos de padres que tienen antecedentes pésimos al volante.
- Cinturón de seguridad: acuérdese que el uso del cinturón es menor entre adolescentes que entre personas mayores. Insista siempre en su implementación.
- Después de beber: prohíbale manejar en esas condiciones. Explique claramente que es ilegal y muy peligroso cuando un adolescente conduce después de beber alcohol o tomar cualquier droga.
- Seleccione vehículos conforme a la seguridad: los adolescentes deberían conducir vehículos que reducen la posibilidad de colisiones y ofrecen protección en caso de un choque. Por ejemplo, los automóviles pequeños no ofrecen la mejor protección en una colisión. Evite vehículos que puedan proyectar una imagen deportiva y puedan dar ganas de conducir a altas velocidades.
Fuente: InfoBae
La noche, el alcohol y la velocidad son los compañeros excluyentes de los adolescentes que, cada fin de semana, deciden pedirles el auto a sus padres y salir con sus amigos. La gran cantidad de menores a bordo de los vehículos suma una preocupación más, ya que son éstos los que en general incentivan al conductor a poner un pie en el acelerador.
En ese sentido, la psicóloga Beatriz Goldberg, autora de los libros Cómo estimular al adolescente de hoy y Tengo un adolescente en casa. ¿Qué hago?, aseguró a Infobae.com: "Todo tiene que ver con la sensación de vivir el riesgo constante. Es una cuestión innata del adolescente la de probarse y probar hasta dónde puede llegar, cómo se siente y cómo se sienten los demás".
Por otra parte, la especialista remarcó la necesidad que tienen los menores de buscar "el límite y la trasgresión". "El adolescente busca siempre la aprobación social de sus pares", explicó.
A esa edad, experimenta "sensación de veneración, de búsqueda de líderes, de quien apuntale un camino nuevo", y es por eso que se arriesgan a los peligros de la velocidad para convertirse en modelos a seguir. "Es muy importante para ellos ser queridos. El tema es con qué valores quieren ser queridos", señaló.
Según el CESVI (Centro de Experimentación y Seguridad Vial), en la Argentina la franja horaria 0-6 de la mañana triplica el riesgo de sufrir un accidente de tránsito respecto al resto del día, no sólo porque conducir de noche requiere mayor destreza, sino también porque los adolescentes, en las salidas nocturnas, suelen ingerir alcohol y distraerse con sus compañeros o ser incentivados a tomar riesgos innecesarios.
Qué deben hacer los padres
El CESVI difundió una serie de consejos prácticos para que los padres de adolescentes colaboren, desde su lugar, en la reducción de los accidentes protagonizados por menores y ayuden a evitar así la tragedia.
- Cuidar las compañías: los adolescentes no usan tanto los cinturones de seguridad y buscan deliberadamente emociones tales como la velocidad. Ni la formación ni la educación cambian esas tendencias; los compañeros suelen tener una fuerte influencia en el conductor.
- Conozca la ley: sepa bien las restricciones de los que son novatos al volante. Aplique las reglas.
- Limite el conducir de noche: en la Argentina, la mayoría de los accidentes mortales ocurren entre las 0 y las 6 de la mañana. Por lo tanto, procure que sus hijos no manejen de noche. Las salidas nocturnas suelen tener como fin último la diversión, y hasta los adolescentes que generalmente siguen las reglas pueden fácilmente distraerse o ser incentivados a tomar riesgos.
- Limite los pasajeros: la cantidad de adolescentes en un vehículo puede distraer al conductor novato y llevarlo a arriesgarse más.
- Supervise las prácticas: participe activamente cuando su hijo está aprendiendo a conducir. Planifique una serie de sesiones de práctica en una variedad de situaciones, inclusive el conducir de noche. Permita que los novatos dispongan de tiempo para aprender cómo manejarse cuando hay mucha circulación o en las autopistas. La práctica supervisada debería extenderse sobre un período de seis meses.
- Usted da el ejemplo: los conductores nuevos aprenden mucho con el ejemplo y es importante que usted practique el conducir en forma segura. Los adolescentes con colisiones o infracciones son a menudo los hijos de padres que tienen antecedentes pésimos al volante.
- Cinturón de seguridad: acuérdese que el uso del cinturón es menor entre adolescentes que entre personas mayores. Insista siempre en su implementación.
- Después de beber: prohíbale manejar en esas condiciones. Explique claramente que es ilegal y muy peligroso cuando un adolescente conduce después de beber alcohol o tomar cualquier droga.
- Seleccione vehículos conforme a la seguridad: los adolescentes deberían conducir vehículos que reducen la posibilidad de colisiones y ofrecen protección en caso de un choque. Por ejemplo, los automóviles pequeños no ofrecen la mejor protección en una colisión. Evite vehículos que puedan proyectar una imagen deportiva y puedan dar ganas de conducir a altas velocidades.
Fuente: InfoBae
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